Hay cosas que no te dije por temor,
oscuros miedos se atravesaban;
silencios y luego ruidos fugaces,
música en el espíritu verdugo
que a gritos hablaba de tu imagen
como un río corriendo de dulzura..
Intensamente en sueños te perdías
como las notas se van a lo lejos
cuando su sonido se ha fugado
de mi sentido que escucha cantos,
gemidos ardientes en la almohada,
que hoy, son sólo recuerdos siniestros.
Tocan a mi puerta gritos sedientos
del amor que hace tiempo callamos
por temor que nos llevara el viento
despertando alegres en un paraíso
y simplemente nieve de invierno
ha congelado por siempre el recuerdo..
AL tic tac del reloj sobre el ropero,
guardaré una duda de ese ensueño,
y cada vez que el silbar del viento
despierte en mi corazón el fuego,
me acordaré con fuerza al cenicero
para asfixiar el calor en el invierno..
miércoles, 9 de noviembre de 2011
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