Aunque en tu corazón no hay palabras,
ni las más cortas, ni las más frías,
peor que eso, no hay palabras,
pero tampoco desprecio;
solamente una sonrisa burlona
que identifico claramente,
pero intensamente me seduce
y sulfura mi alma débil...
La discrepancia en nuestras situaciones,
es que mi corazón es más y más débil,
por eso me limito a no verte,
a no sentirte, a no tenerte,
pero ya en serio querido,
¡estamos tan solos!
Tu allá en tu cobija y yo en la mía,
sintiéndonos solos tú y yo tan distantes,
pudiendo sentir amores vibrantes,
volando a otros mundos,
tomados de las manos,
con verso en los ojos,
con prosa en los labios...
miércoles, 9 de noviembre de 2011
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